Cohere negocia hasta US$3,000 millones con los gobiernos de Canadá y Alemania
Los Estados ya no solo regulan la IA: empiezan a financiarla directamente para no perder soberanía tecnológica

Cohere, empresa canadiense de inteligencia artificial enfocada en aplicaciones empresariales, está en negociaciones con los gobiernos de Canadá y Alemania para levantar hasta US$3,000 millones. La operación no es una ronda de venture capital tradicional: son fondos públicos de dos economías que han decidido que tener infraestructura de IA propia es una cuestión de soberanía nacional, no solo de competitividad.
El patrón es relevante más allá de Europa. Cuando los gobiernos empiezan a financiar directamente a proveedores de IA con este volumen de recursos, el mapa de competidores cambia. Cohere, que hasta ahora compite en el segmento empresarial contra OpenAI, Anthropic y Google, podría tener en pocos meses una capitalización y una red de clientes institucionales que la coloquen en una posición distinta en el mercado global.
Para las empresas medianas que están eligiendo en qué plataforma de IA construir sus flujos de trabajo, este tipo de movimiento importa. Un proveedor respaldado por capital público de países del G7 tiene un perfil de continuidad y de privacidad de datos diferente al de una startup que depende de rondas privadas. No es el único criterio de selección, pero en 2026 ya no puede ignorarse.